La verdad es que los mejores y los mas veteranos nos van dejando, aparte de su buena literatura, era tambien un maestro en la caza.
Adiós o mas bien hasta siempre MAESTRO.
Que decir de Delibes….ya de niño deboraba sus libros de caza, y cuando me fui haciendo mayor empecé a entender de verdad el mensaje de sus libros, ese hondo respeto por el campo, la caza y sus gentes. Ahora siempre que tengo la fortuna de perseguir las patirrojas castellanas me acuerdo de sus obras y de sus paramos…Dos dias de caza, Con la escopeta al hombro, El último coto, Mis amigas las truchas, Diario de un cazador, La caza de la perdiz roja, Las perdices del domingo….para todos los que hemos tenido la inmensa fortuna de haber leido sus obras hoy es un dia triste y de luto.
Mi mas sentido pésame a la familia.
Pongo este texto que he encontrado en la prensa
DELIBES, CAZADOR
Miguel Delibes ha hecho suya y ha repetido una y otra vez la gráfica definición que le aplicara un día su amigo Santiago R. Santerbas: “Antes que un escritor que caza, soy un cazador que escribe”. “Es decir -sigue argumentando Delibes en el Prólogo del Tomo II de su Obra Completa-, que mis libros salen de mis contactos con el campo y no a la inversa, de donde se deduce que yo salgo al monte a cazar perdices y, de rechazo, cazo también algún libro”.
Porque para Delibes la caza no es una actividad secundaria o accesoria, sino sustantiva, lo que quiere decir, en sus propias palabras nuevamente, “que sin la caza difícilmente podría desenvolverme”.Pero es muy importante comprender la actitud e incluso el pensamiento de Miguel Delibes en torno a la caza, expresado en sus numeroso libros cinegéticos, y que concuerda, además, aunque pueda parecer paradójico a primera vista, con el culto del novelista por el medio natural y el respeto y disfrute de la naturaleza.
He aquí el primer punto de su doctrina: La caza es, antes que nada, un ejercicio deportivo, casi una disculpa o un simple recurso para tomar contacto con la naturaleza y el paisaje, para acercarse e integrarse en una y otro, como constantes ambos de toda su obra narrativa. “El verdadero cazador -ha dicho Delibes- es capaz de disfrutar de un placentero día de caza sin necesidad de disparar la escopeta”.Esta postura le lleva, en consecuencia, a denunciar y lamentarse por todo aquello que atenta contra la naturaleza y la progresiva desaparición de las especies. Su regla de oro cinegética se resume en esta máxima, repetida por Delibes una y otra vez: Hombre libre, contra pieza libre, en un medio libre.
Pero hay otro aspecto a resaltar en la literatura cinegética del novelista vallisoletano: Precisamente eso, que escribe siempre en novelista, en narrador nato. El escritor-cazador (o viceversa) trasciende la materia o anécdota tratada y la transforma en materia narrativa y en pulsión literaria. La trivial aventura de perseguir a una sencilla perdiz se convierte, de pronto, en la aventura fascinante de seguir las huellas y dar alcance y captura a lo imposible, al reto, a la ambición, al ideal, incluso a la oscura amenaza. Si “Diario de un cazador”, protagonizada por un personaje de ficción, el inefable Lorenzo, es una novela, ¿por qué no han de serlo “Con la escopeta al hombro”, “Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo” o “Las perdices del domingo”, diarios de caza de un cazador llamado Miguel Delibes?
Un cazador, además, que cuando escribe de caza se siente tan libre y desinhibido como cuando caza. Él mismo lo deja dicho en el Prólogo de “Con la escopeta al hombro”: “Escribir sobre asuntos de caza constituye, en cierto modo, una liberación de los condicionamientos que rigen el resto de mi actividad literaria. Si cazando me siento libre, escribiendo sobre caza reproduzco fielmente aquella placentera sensación, torno a sentirme libre”.
Espero y deseo que en el Cielo (porque una persona que escribía así sólo puede ir al Cielo) pueda seguir cazando y disfrutando de la Naturaleza como él lo hacía porque se lo merece. Mi más sincero pésame a todos los que lo sentimos y especialmente a su familia y, si lees esto desde allí MUCHAS GRACIAS POR TU OBRA. IKUSI ARTE.
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ADOLFO
La verdad es que los mejores y los mas veteranos nos van dejando, aparte de su buena literatura, era tambien un maestro en la caza.
Adiós o mas bien hasta siempre MAESTRO.
Mar 12th, 2010
iñaki
Que decir de Delibes….ya de niño deboraba sus libros de caza, y cuando me fui haciendo mayor empecé a entender de verdad el mensaje de sus libros, ese hondo respeto por el campo, la caza y sus gentes. Ahora siempre que tengo la fortuna de perseguir las patirrojas castellanas me acuerdo de sus obras y de sus paramos…Dos dias de caza, Con la escopeta al hombro, El último coto, Mis amigas las truchas, Diario de un cazador, La caza de la perdiz roja, Las perdices del domingo….para todos los que hemos tenido la inmensa fortuna de haber leido sus obras hoy es un dia triste y de luto.
Mi mas sentido pésame a la familia.
Mar 12th, 2010
Iker Hidalgo
Goian bego.
Descanse en paz.
Mar 12th, 2010
Iñaki
Pongo este texto que he encontrado en la prensa
DELIBES, CAZADOR
Miguel Delibes ha hecho suya y ha repetido una y otra vez la gráfica definición que le aplicara un día su amigo Santiago R. Santerbas: “Antes que un escritor que caza, soy un cazador que escribe”. “Es decir -sigue argumentando Delibes en el Prólogo del Tomo II de su Obra Completa-, que mis libros salen de mis contactos con el campo y no a la inversa, de donde se deduce que yo salgo al monte a cazar perdices y, de rechazo, cazo también algún libro”.
Porque para Delibes la caza no es una actividad secundaria o accesoria, sino sustantiva, lo que quiere decir, en sus propias palabras nuevamente, “que sin la caza difícilmente podría desenvolverme”.Pero es muy importante comprender la actitud e incluso el pensamiento de Miguel Delibes en torno a la caza, expresado en sus numeroso libros cinegéticos, y que concuerda, además, aunque pueda parecer paradójico a primera vista, con el culto del novelista por el medio natural y el respeto y disfrute de la naturaleza.
He aquí el primer punto de su doctrina: La caza es, antes que nada, un ejercicio deportivo, casi una disculpa o un simple recurso para tomar contacto con la naturaleza y el paisaje, para acercarse e integrarse en una y otro, como constantes ambos de toda su obra narrativa. “El verdadero cazador -ha dicho Delibes- es capaz de disfrutar de un placentero día de caza sin necesidad de disparar la escopeta”.Esta postura le lleva, en consecuencia, a denunciar y lamentarse por todo aquello que atenta contra la naturaleza y la progresiva desaparición de las especies. Su regla de oro cinegética se resume en esta máxima, repetida por Delibes una y otra vez: Hombre libre, contra pieza libre, en un medio libre.
Pero hay otro aspecto a resaltar en la literatura cinegética del novelista vallisoletano: Precisamente eso, que escribe siempre en novelista, en narrador nato. El escritor-cazador (o viceversa) trasciende la materia o anécdota tratada y la transforma en materia narrativa y en pulsión literaria. La trivial aventura de perseguir a una sencilla perdiz se convierte, de pronto, en la aventura fascinante de seguir las huellas y dar alcance y captura a lo imposible, al reto, a la ambición, al ideal, incluso a la oscura amenaza. Si “Diario de un cazador”, protagonizada por un personaje de ficción, el inefable Lorenzo, es una novela, ¿por qué no han de serlo “Con la escopeta al hombro”, “Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo” o “Las perdices del domingo”, diarios de caza de un cazador llamado Miguel Delibes?
Un cazador, además, que cuando escribe de caza se siente tan libre y desinhibido como cuando caza. Él mismo lo deja dicho en el Prólogo de “Con la escopeta al hombro”: “Escribir sobre asuntos de caza constituye, en cierto modo, una liberación de los condicionamientos que rigen el resto de mi actividad literaria. Si cazando me siento libre, escribiendo sobre caza reproduzco fielmente aquella placentera sensación, torno a sentirme libre”.
Mar 13th, 2010
Txema
Se nos ha ido un gran cazador y escritor, nuestro más ilustre defensor de la caza, pesca y naturaleza
Agur, que descanse en paz, maestro
Mar 13th, 2010
Juanlu
Espero y deseo que en el Cielo (porque una persona que escribía así sólo puede ir al Cielo) pueda seguir cazando y disfrutando de la Naturaleza como él lo hacía porque se lo merece. Mi más sincero pésame a todos los que lo sentimos y especialmente a su familia y, si lees esto desde allí MUCHAS GRACIAS POR TU OBRA. IKUSI ARTE.
Mar 13th, 2010
ozzy osbourne
Creo sinceramente que hemos perdido un gran CAZADOR y un grandisimo ESCRITOR , pero que digo MIGUEL estara siempre en nuestros corazones.GOIAN BEGO.
Mar 16th, 2010
Responder a “MIGUEL DELIBES HA MUERTO”